Brasil: El IBJR cuestiona los datos de ABRAS sobre la prohibición de apuestas y el consumo en supermercados

El Instituto Brasileño del Juego Responsable (IBJR) expresó su preocupación por los datos difundidos por la ABRAS, ya que no prueban que la prohibición de las apuestas haya generado un aumento real en la compra de alimentos. Para establecer esa relación es clave analizar cuánto habría crecido el consumo de todas formas por factores como los ingresos, el empleo, los precios y los recursos familiares.

El crecimiento previo al decreto

Los propios estudios de la ABRAS indican que el comercio minorista de alimentación ya mostraba un alza importante antes de la medida provisional. En el seguimiento semanal de ABRAS/NIQ las ventas nominales subieron un 7,9 % entre el 14 y el 20 de septiembre y un 7,4 % entre el 5 y el 11 de octubre, comparado con las mismas semanas de 2025. Estos antecedentes deben considerarse antes de atribuir los resultados de octubre solo a la prohibición.

En el análisis de agosto la propia ABRAS vinculó el mayor consumo a la mejora del empleo y los ingresos, además de la baja en los precios de los alimentos, con un incremento real del 2,71 % en los hogares durante el año. Todos estos elementos son anteriores a la prohibición y deben separarse de los efectos de la medida.

Las transferencias Pix y las cifras que circulan

La caída de las transacciones por Pix tampoco permite concluir que los recursos se destinaron a los supermercados. El número de transferencias no revela cuánto dejaron de gastar las familias en apuestas, adónde fue a parar ese dinero ni en qué medida las apuestas siguieron en plataformas clandestinas.

Por la misma razón es necesario aclarar la base técnica de las cifras que se manejan en el debate, como los 143 000 millones de reales que las casas de apuestas habrían retirado del comercio y los 62 500 millones de reales de los ingresos familiares. Según el Ministerio de Hacienda, el mercado regulado registró alrededor de 37 000 millones de reales en GGR durante 2025.

El peso real del GGR en el consumo familiar

El GGR representa el total apostado menos los premios pagados, es decir, el gasto neto de los apostantes en las empresas autorizadas. Ese mismo año el consumo de las familias alcanzó unos 8,1 billones de reales según el IBGE, por lo que el GGR equivale a cerca del 0,46 % de ese consumo total.

Los 62 500 millones de reales provienen de una estimación basada en transferencias por Pix sin distinguir entre operadores autorizados y plataformas clandestinas. Los 143 000 millones de reales, en tanto, surgen de una estimación de las ventas que el comercio habría dejado de realizar. Ninguna de estas dos cifras equivale al gasto efectivo de los apostantes en el mercado regulado.

Importancia para la regulación en Chile y la región

Antes de usar estas cifras para sacar conclusiones sobre el sector, es indispensable aclarar los métodos, los periodos y los mercados considerados. Este tipo de análisis riguroso resulta clave para los países que avanzan en la regulación del juego online, como Chile, donde se discute la implementación de licencias y controles similares a los del mercado brasileño regulado.

La experiencia brasileña muestra que la prohibición no necesariamente redirige los recursos hacia otros consumos de forma automática y que se requieren datos precisos para evaluar el impacto real de cualquier medida. Los operadores y reguladores chilenos pueden aprender de este debate la importancia de separar los efectos de la regulación de otros factores económicos.

El IBJR insiste en que solo con información técnica clara se podrá entender el verdadero efecto de las políticas sobre el juego regulado y las familias. Este llamado a la transparencia en los datos es especialmente relevante mientras Chile define los detalles de su futura ley de apuestas deportivas y casinos online.